Cirugía Facial

Frontoplastia

Frontoplastia

La Frontoplastia es un procedimiento quirúrgico que consiste en realizar una elevación y estiramiento del tercio superior facial, o sea la frente y las cejas, logrando además un estiramiento sutil de la piel de los párpados superiores.

Está indicada en aquellos pacientes que por constitución genética, o por el envejecimiento, tienen una inadecuada posición o caída de las cejas y de los párpados superiores, y/o un aumento en la marcación de las líneas de expresión del entrecejo y las frontales. Por consiguiente no hay una edad precisa en la que se deba realizar.
 
La frontoplastia se puede realizar básicamente de dos formas: 1. Endoscópica o mínimamente invasiva, en la cual con cuatro pequeñas incisiones de 2 cm en el cuero cabelludo y el uso de una cámara de video se pueden visualizar las estructuras esenciales a tratar y preservar, sin resección de piel (quitar piel); 2. Coronal o abierta, en la cual se realiza una incisión transversal al cuero cabelludo frontal, resecando piel, y elevando las estructuras a tratar. Por estas vías de abordaje además se tratan los músculos del entrecejo para disminuir las arrugas a este nivel.
 
Este procedimiento tiene una duración aproximada de dos horas, se puede realizar bajo anestesia local con sedación o con anestesia general, es de carácter ambulatorio a no ser que existan condiciones clínicas en el paciente que ameriten una hospitalización.
 
En el postoperatorio se produce inflamación de la frente y párpados con una duración máxima de dos semanas, morados (equimosis) durante unas tres semanas, dolor leve manejable con analgésicos orales, disminución leve de la sensibilidad de la frente y limitación leve en los movimientos de las cejas y el entrecejo que duran alrededor de dos meses con mejoría progresiva.
 
Dentro de los eventos adversos están los hematomas, las infecciones, cicatrices con leve ausencia de pelo o alopécicas, dehiscencias o heridas abiertas, la persistencia de la disminución de la sensibilidad de la frente, y asimetrías. Los riesgos anestésicos y quirúrgicos son similares a cualquier otro procedimiento quirúrgico.
 
La recuperación implica el mantenimiento de unos vendajes en la frente, el uso de analgésicos y anti-inflamatorios, dormir semisentado, hielo local, protección solar, actividad física casi normal sin grandes esfuerzos, controles médicos, y posteriores cuidados de la piel para mantener la hidratación y elasticidad de los tejidos. La incapacidad depende de la actividad laboral del paciente por la inflamación y los morados pero está entre tres a doce días.
cm-1